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ENVIADO POR JAVIER LOPEZ
Un cubano, que fue en vida muy bueno, al morir, como era de esperar, fue
> al Cielo.
>
> Llevaba más de mil años disfrutando de la eternidad; pero un buen día le
> dijo a Dios:
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> "Dios mío, quisiera que me permitieras conocer el Infierno por una noche,
> para saber cómo es ese lugar".
>
> Dios, en su infinita bondad, le dijo: "Si es tu voluntad, que así sea"
>
> Nuestro hombre se fue esa noche al Infierno.
>
> Bajó hacia su entrada por unas escaleras de mármol.
>
> Vio por doquier luces de neón y una puerta se abrió de manera espectacular,
>dando paso a una especie de Edén surcado por ríos de whiskey, de champagne y
> atestado mujeres, las más hermosas que jamás pudo contemplar.
>
> Pasó la mejor noche de su vida y regresó de madrugada al Cielo.
>
> En la mañana, habló con Dios y le manifestó su deseo de mudarse
> definitivamente al Infierno. Dios, nuevamente, aceptó.
>
> Arreglados sus asuntos, a la semana estaba camino del Infierno.
>
> Bajó las mismas escaleras y se abrió nuevamente la puerta, pero esta vez
> cayó en una gigantesca marmita llena de azufre.
>
> Se hundió en ella mientras el Diablo lo punzaba con su tridente pero, con
> esfuerzo, logró sujetarse al borde.
>
> Sacó la cabeza y miró al Diablo, que reposaba sentado en su trono, y le
> dijo:
>
> "Señor de las tinieblas, ¿qué es esto? Yo estuve aquí la semana pasada y
> todo era maravilloso..."
>
> Y el Diablo respondió: "Tú, como cubano que eres, ya deberías saber que una
> cosa es el turismo y otra los residentes"
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