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ARTE RELIGIOSO EN EL ALTO ALBERCHE.
BURGOHONDO.
En la cabecera de comarca del Alto Alberche encontramos
el monumento más emblemático de toda la zona: la Colegiata Abadía de
nuestra Señora de la Asunción.
Edificio
que conserva, a pesar de las erosiones del tiempo, todo el sabor de la
Abadía medieval que fue. Su fundación acaeció en el siglo XII en plena
época de la repoblación de la franja central peninsular. A ella
vinieron frailes de la Orden de San Agustín que la fueron ampliando y
embelleciendo hasta su extinción, a principios del siglo XIX. Fue
verdadero centro religioso y económico de la zona. De ella dependieron
los pueblos que están en su entorno.
Se pueden visitar la Iglesia y el claustro. La Iglesia
conserva la solidez y el misterio de los edificios románicos, sobre todo
en su cabecera y capilla mayor. Tras el retablo mayor se encuentran unas
pinturas de la época de la fundación de la Iglesia que no están
expuestas al público. Son dignos de especial mención el artesonado
mudéjar del siglo XVI y el coro del XVII. El claustro conserva restos de
su constitución primitiva. A occidente puede observarse la puerta
primitiva de entrada a la Iglesia, hoy tapiada.
Esta Iglesia fue declarada Monumento Histórico
Artístico de carácter nacional.
En el mismo pueblo se encuentran la denominada ermita
de los Judíos, con frescos del siglo XVIII relativos a la Pasión de
Jesús y la ermita de San Roque.
HOYOCASERO
Uno de los asientos poblacionales más antiguos de la
provincia, ya atestiguado desde el siglo XI. Destacan como edificios más
significativos la Iglesia parroquial y la ermita del Santísimo Cristo de
todos los Santos.
En dirección a Burgohondo encontramos NAVALOSA, con su
Iglesia parroquial del XVIII, como la mayoría de las pertenecientes a la
Abadía de Burgohondo.
NAVATALGORDO

Tiene como monumentos más significativos la Iglesia
parroquial de los siglos XVII y XVIII, donde se puede contemplar una
talla de Cristo muerto crucificado del siglo XVII; y la ermita de la
Canaleja, que alberga la imagen
de Nuestra Señora de la Canaleja, cuya fiesta se celebra el día 8 de
septiembre y constituye una romería para toda la comarca. Perteneciente
a la Abadía de Burgohondo.

En la carretera paralela que desciende de la sierra
desde las proximidades de Cepeda de la Mora encontramos las localidades
de Navalacruz y San Juan del Molinillo. En Navalacruz se puede visitar la
Iglesia parroquial, del siglo XVIII y la ermita de nuestra Señora de las
Longueras. En San Juan del Molinillo encontramos un templo parroquial
impresionante por sus dimensiones y sus bellas arcadas del XVII, pero en
un estado de conservación lamentable. Actualmente se están llevando a
cabo obras de restauración de la cubierta.
NAVARREVISCA
Se pueden visitar en este templo el bello templo
parroquial del siglo XVIII y
las ermitas de San Antonio y el Humilladero.
En las afueras, en un monte al que hoy se puede ascender por un camino
asfaltado encontramos los restos de la ermita de San Pedro, con sus
bóvedas góticas aún sin derruirse del todo. En el mismo recinto se
puede visitar una necrópolis visigótica. Ligada a la Abadía de Burgohondo.
SERRANILLOS
En este pintoresco pueblo encontramos en la nueva
Iglesia parroquial, levantada sobre otra del siglo XVIII las veneradas
imágenes de la Virgen de la Serrezuela, y San Blas XVIII. Se pueden
visitar además las ermitas de la Virgen de las Nieves y de San Pedro.
NAVALUENGA.
La Iglesia parroquial está dedicada a Nuestra Señora
de los Villares. La primitiva Iglesia fue construída entre los siglos
XIII y XIV, aunque después, en el siglo XVIII una ulterior obra le dio
la configuración actual. Dependió de la Abadía de Burgohondo.
NAVALMORAL DE LA SIERRA.
A siete Kilómetros de Burgohondo encontramos esta
localidad en la que destaca por sus grandes dimensiones su templo
parroquial dedicado a San Pedro Apóstol. Fue concluida en el siglo XVI,
aunque su presbiterio y sacristía con bellas bóvedas de terceletes
procedan del siglo anterior. El artesonado de las naves de la Iglesia es
contemporáneo. En su interior encontramos como obras artísticas a
destacar dos retablos barrocos gemelos situados en las naves laterales.
SAN JUAN DE LA NAVA.
Encontramos en este pueblo dos construcciones
significativas: la Iglesia parroquial, de los siglos XVI y XVII y la
ermita de Nuestra Señora de la Misericordia, del siglo XVIII.
EL BARRACO.
Cuenta con una majestuosa Iglesia Parroquial del siglo
XVI, con un retablo renacentista de gran calidad. En ella se encuentra el
sepulcro de D. Juan del Águila, destacado militar durante el reinado de
Felipe II que murió en el Barraco en 1605. Además cabe destacar la
presencia de las ermitas de la Piedad, de la Soledad y de San Marcos,
así como el edificio de Ayuntamiento con restos de una edificación
primitiva del siglo XVI.
VALLE DEL GAZNATA: SAN BARTOLOMÉ, HERRADÓN Y SANTA
CRUZ DE PINARES.
Son muchas las sorprendentes obras de arte que podemos
contemplar en estos pueblos. Destacamos:
San Bartolomé: Iglesia parroquial XV-XVII, con capilla
mayor de Alonso de Covarrubias. Ermitas del Cristo, la Visitación, San
Roque, restos de San Amador.
Herradón: Iglesia parroquial XIV-XVI, con artesonados
dorados y policromados impresionantes, cripta, retablo renacentista,
obras de Vasco de la Zarza.
Santa Cruz: Iglesia Parroquial XVII-XVIII.
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